El Undécimo Circuito de Apelaciones de Estados Unidos suspendió este jueves la orden de una jueza que exigía desmantelar el centro de detención migratoria conocido como “Alligator Alcatraz” antes de octubre, dando un respiro al Gobierno de Florida.
La decisión de la Corte atiende la apelación presentada por las administraciones federal y estatal para bloquear el fallo emitido el 21 de agosto por la jueza Kathleen Williams del Distrito Sur de Florida, quien había dado un plazo de dos meses para cerrar el centro, ubicado al oeste de Miami y abierto el 3 de julio.
El gobernador Ron DeSantis celebró la suspensión y aseguró que la instalación seguirá operando, calificando el fallo de Williams como un obstáculo político que ahora queda detenido mientras avanza el proceso de apelación. “La misión continúa en la aplicación de la ley de inmigración; los migrantes ilegales continúan siendo atendidos y deportados a sus países de origen”, afirmó.
La medida representa un revés para los grupos ambientalistas Friends of The Everglades y Center for Biological Diversity, así como para la tribu Miccosukee, quienes habían impugnado la construcción del centro alegando daños al ecosistema y falta de consulta pública. Los demandantes adelantaron que podrían llevar el caso hasta la Corte Suprema.
“Alligator Alcatraz” se ha convertido en un símbolo de la política migratoria de Donald Trump y, según cifras recientes, ha permitido albergar a miles de migrantes bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), a pesar de las críticas por su ubicación en un ecosistema frágil y con valor cultural para comunidades indígenas.



