El gobierno de Cuba acusó a Estados Unidos de obstaculizar el comercio exterior de la isla y advirtió sobre las consecuencias que esta situación podría generar para el abasto de productos esenciales.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, afirmó que alrededor de 7 mil contenedores permanecen retenidos en distintos puertos del mundo, pese a que las mercancías que transportan fueron contratadas y pagadas previamente bajo las reglas del comercio internacional.
Según el funcionario, la mayoría de los cargamentos contiene alimentos, medicamentos y dispositivos médicos. Sostuvo que las restricciones estadounidenses buscan impedir que estos productos lleguen a territorio cubano, lo que, a su juicio, representa un incremento de las presiones económicas contra la población.
La situación ya había sido denunciada en julio por el vice primer ministro y titular de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, quien señaló que los contenedores estaban detenidos en distintos puntos del Caribe. Además de productos alimenticios y médicos, indicó que transportaban recursos destinados a los sectores energético e hidráulico.
A este escenario se suma la reducción de las operaciones marítimas con Cuba. Desde mayo, las navieras Hapag-Lloyd y CMA CGM informaron que dejarían de aceptar nuevos pedidos relacionados con la isla.
Rodríguez volvió a cuestionar las medidas estadounidenses durante su participación en la XVIII Cumbre de los BRICS, donde denunció un endurecimiento del embargo económico y de las sanciones aplicadas contra Cuba.
El gobierno cubano sostiene que estas medidas han complicado el acceso de la isla a bienes y servicios necesarios para su funcionamiento, mientras Estados Unidos mantiene su política de restricciones hacia el gobierno cubano.









