La Secretaría de Cultura propuso aplicar una tasa cero del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a las pequeñas y medianas librerías mexicanas como parte del Paquete Económico 2027, una medida que podría representar un beneficio fiscal de entre 200 y 250 millones de pesos anuales para este sector.
La propuesta fue incorporada al paquete entregado a la Cámara de Diputados el 8 de septiembre y fue elaborada en coordinación con el Fondo de Cultura Económica (FCE), la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
La dependencia explicó que la iniciativa forma parte de un conjunto de acciones destinadas a fortalecer la cadena del libro en México, apoyar a librerías y editoriales, actualizar los acervos de las bibliotecas públicas y ampliar las posibilidades de acceso a la lectura.
Uno de los principales objetivos de la tasa cero es mejorar la liquidez de las librerías nacionales y contribuir a su permanencia en el mercado editorial, al reconocer el papel que desempeñan dentro de la infraestructura cultural del país.
La propuesta surge en un contexto de dificultades financieras para algunas empresas del sector. Entre los casos recientes se encuentra Ediciones Era, sello independiente que anunció el 17 de agosto la suspensión de sus actividades después de 66 años, debido a problemas económicos. Su catálogo incluye obras de autores como José Revueltas, Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis, José Emilio Pacheco, Efraín Huerta y Sergio Pitol.
El cierre de la editorial llevó a la presidenta Claudia Sheinbaum a solicitar a la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, revisar alternativas para apoyar al sector editorial. La mandataria consideró que la desaparición de una editorial no era una buena noticia y planteó la necesidad de analizar mecanismos de respaldo.
Como parte de las medidas complementarias, la Secretaría de Cultura informó que destinará 50 millones de pesos de su presupuesto de 2026 para adquirir libros y renovar los acervos de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas.
Los recursos se canalizarán mediante una convocatoria dirigida particularmente a editoriales independientes, pequeñas y medianas, la cual está prevista para publicarse el 21 de septiembre. La intención es fortalecer la producción editorial mexicana y ampliar la variedad de títulos, autores y géneros disponibles para las comunidades lectoras.









