La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, asumió oficialmente el mando de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el cargo de comandante en jefe de los componentes militares del país, casi cuatro semanas después de que el depuesto mandatario Nicolás Maduro fuera capturado durante una operación militar estadounidense el 3 de enero en Caracas.
En una ceremonia realizada en el patio de honor de la Academia Militar del Fuerte Tiuna, Rodríguez recibió el bastón de mando y la espada de Simón Bolívar, reconociendo la lealtad de los jefes castrenses y cuerpos de seguridad. Durante su intervención, destacó la valentía de quienes defendieron el país durante el ataque y rindió homenaje a los fallecidos en los enfrentamientos, señalando que dieron “lo más sagrado que puede tener un ser humano: su propia vida”.
La presidenta encargada reafirmó su disposición al diálogo con la oposición venezolana, a la que calificó de “extremismo”, pero subrayó que no aceptará “otra agresión” contra el país. Asimismo, tomó juramento a los principales mandos militares y policiales, incluido el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, excolaborador cercano de Maduro, pidiendo a cada uno “honrar el sagrado juramento de defender la Patria, su Constitución, sus leyes y sus instituciones hasta perder la vida si fuera necesario”.
Históricamente, las fuerzas militares han sido un pilar en la política venezolana y uno de los principales respaldos del gobierno de Maduro, controlando sectores estratégicos de la economía y ocupando cargos ministeriales. No se prevé un cambio significativo en la función de los militares bajo la administración de Rodríguez.
El ministro de Relaciones Interiores y dirigente del PSUV, Diosdado Cabello, aseguró que “no se permitirá que ninguna circunstancia o amenaza, por difícil que sea, pueda sembrar el caos en nuestra tierra”.
Aunque criticó la captura de Maduro por Estados Unidos y señaló que constituye una “mancha” en las relaciones internacionales, Rodríguez también ha promovido la reanudación de vínculos diplomáticos y expresó su interés en establecer una agenda de trabajo con el presidente estadounidense Donald Trump, en un intento de mostrar un tono conciliador en la política exterior.





