El derrame de sustancias químicas provocado por el descarrilamiento de un tren de carga en Sonora resultó mayor a lo informado inicialmente, luego de que autoridades ambientales confirmaran que más de 70 mil litros de hidrosulfuro de sodio terminaron en un arroyo del municipio de Naco, cerca de la frontera con Estados Unidos.
El accidente ocurrió durante la madrugada del domingo, cuando un tren de la empresa Ferromex descarriló en esta zona del norte de Sonora. En un primer reporte, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) estimó que se habían derramado alrededor de 59 mil litros del compuesto químico y señaló que, aunque no existía un riesgo inmediato para la población, se trataba de una emergencia ambiental.
Posteriormente, autoridades ambientales actualizaron la información y detallaron que el accidente involucró tres góndolas con aproximadamente 240 toneladas de concentrado de cobre, así como un vagón cisterna con 72 mil litros de hidrosulfuro de sodio, de los cuales cerca de 70 mil 300 litros fueron vertidos en el cauce de un arroyo.
Las lluvias registradas después del accidente afectaron los primeros trabajos de contención al destruir parte de los diques instalados, por lo que la Profepa ordenó reforzar las medidas de control y limpieza exigidas a la empresa responsable.
Entre las acciones implementadas se encuentran la contención de escurrimientos, la limpieza del cauce y áreas cercanas, la colocación de material absorbente y los trabajos de descontaminación del vagón cisterna para permitir su retiro seguro.
La zona afectada permanece acordonada y con acceso restringido, mientras continúan los análisis ambientales. De acuerdo con los primeros muestreos realizados en suelo, flora y fauna, la afectación directa alcanza más de cinco mil 200 metros cuadrados.
Las autoridades mantienen la supervisión de las labores de remediación para reducir los impactos ambientales ocasionados por el derrame.








