El exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, recibió prisión preventiva oficiosa tras comparecer ante un juez de control por su presunta responsabilidad en delitos relacionados con el caso Ayotzinapa.
Aguirre permanecerá en el penal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México, mientras continúa el proceso en su contra. La Fiscalía General de la República (FGR) lo acusa de presunta desaparición forzada y de estar relacionado con la destrucción de videos que documentaban la detención de un grupo de normalistas frente al Palacio de Justicia de Iguala.
Durante la audiencia, realizada en la sala dos del Centro de Justicia Penal Federal, con sede en Almoloya, el exmandatario negó cualquier participación en los hechos ocurridos la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014.
“Tengo mi conciencia tranquila y muy en paz”, declaró Aguirre Rivero, quien acudió acompañado de sus abogados y su esposa.
Ante el juez de control Mario Elizondo Martínez, el exgobernador sostuvo que no tuvo participación alguna en los acontecimientos relacionados con la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa.
Sheinbaum asegura que se busca esclarecer el caso
Tras la detención del exgobernador, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que su administración mantendrá los esfuerzos para esclarecer el paradero de los normalistas y alcanzar justicia para sus familias.
La mandataria rechazó que la detención tenga motivaciones políticas y señaló que la investigación corresponde a la FGR, institución que, dijo, ha trabajado durante varios meses con nuevas herramientas de inteligencia y análisis científico.
Sheinbaum también indicó que será la propia Fiscalía la encargada de informar si existen otros exfuncionarios que puedan ser investigados por su posible relación con el caso.








