La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que desde el 20 de enero, fecha en que Donald Trump asumió la presidencia de Estados Unidos, diez ciudadanos mexicanos han perdido la vida mientras se encontraban bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), en el marco de diversos operativos migratorios.
Durante una conferencia en la Cancillería, el subsecretario para América del Norte, Roberto Velasco Álvarez, expresó su indignación por lo ocurrido y confirmó que el caso más reciente fue reportado por el Consulado de México en San Bernardino, California, luego de la muerte de un connacional la madrugada del viernes.
Por su parte, el canciller Juan Ramón de la Fuente dio a conocer que, desde el inicio de la administración estadounidense actual y hasta el 23 de octubre, se han repatriado 116 mil 320 personas mexicanas. Además, 93 mil 153 han recibido asistencia o protección consular; se realizaron 8 mil 99 visitas a centros de detención migratoria y se otorgaron 15 mil 966 asesorías legales externas.
El funcionario destacó que, ante la gravedad de los hechos, México ha enviado 13 notas diplomáticas al gobierno estadounidense para expresar su preocupación y desacuerdo con las medidas migratorias aplicadas, así como para exigir el esclarecimiento de los fallecimientos ocurridos bajo custodia.
Velasco Álvarez explicó que la red consular mexicana ha detectado 169 redadas del ICE en este periodo, con un saldo de 2 mil 382 personas detenidas. Subrayó que, aunque las circunstancias de cada caso son distintas, el gobierno mexicano exige claridad sobre las causas de las muertes, pues algunas podrían estar vinculadas con negligencia o falta de atención médica oportuna.
El subsecretario precisó que no todos los casos son atribuibles directamente a la agencia migratoria, ya que en algunos se presume suicidio o incluso agresiones externas, como en el incidente de Dallas, donde un tirador disparó desde un edificio cercano. Sin embargo, sostuvo que la autoridad estadounidense mantiene una responsabilidad potencial al encontrarse las víctimas bajo su custodia.
“Cada fallecimiento nos duele profundamente y exigimos que se esclarezca. Ninguna persona debería perder la vida mientras se encuentra detenida por una autoridad migratoria”, afirmó Velasco Álvarez, reiterando el compromiso del gobierno mexicano de continuar con las gestiones diplomáticas necesarias para proteger a sus connacionales en Estados Unidos.



