El expresidente estadounidense Donald Trump defendió sus políticas de salud y energía durante una entrevista con The Wall Street Journal, y aclaró que, en octubre pasado, se sometió a una tomografía computarizada, y no a una resonancia magnética, como se había especulado.
Trump señaló que lamenta la atención pública que generó su examen en el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed, realizado mientras planeaba reunirse con personal del lugar. Su médico, el capitán de la Marina Sean Barbabella, explicó que el estudio se llevó a cabo como parte de una visita rutinaria, y que Trump ya había recibido su revisión física anual en abril.
Durante la entrevista, Trump también abordó rumores sobre su estado de salud, negando haberse quedado dormido durante reuniones en la Casa Blanca. Se ha observado que presenta moretones en la parte posterior de su mano derecha, así como hinchazón en los tobillos, detalles que el equipo médico atribuye a condiciones normales y no a incidentes recientes.



