El brote de ébola que afecta al este de la República Democrática del Congo (RDC) podría ser hasta tres veces mayor de lo que reflejan las cifras oficiales, debido a las dificultades para identificar los contagios, advirtieron autoridades sanitarias africanas.
Hasta ahora se han confirmado 5 mil 290 casos y 2 mil 516 muertes. Sin embargo, las estimaciones epidemiológicas apuntan a que apenas entre 30 y 40 por ciento de los contagios reales están siendo detectados, por lo que la dimensión del brote podría ser considerablemente mayor.
La baja capacidad de identificación también queda reflejada en el seguimiento de los contagios: menos de 10 por ciento de los casos corresponde a contactos previamente identificados y menos de 40 por ciento mantiene un vínculo epidemiológico claro con una persona confirmada.
Uno de los factores que dificulta la detección es la cepa Bundibugyo, responsable del actual brote. Sus manifestaciones pueden ser menos intensas que las provocadas por la variante Zaire y no suelen presentar de manera tan evidente los cuadros hemorrágicos severos asociados con la enfermedad. Esto puede llevar a que los pacientes retrasen la búsqueda de atención médica.
La movilidad de la población en la región también complica las labores de vigilancia. El desplazamiento de personas a causa de los conflictos armados, sumado a la desconfianza hacia las autoridades sanitarias, dificulta el seguimiento de las cadenas de transmisión.
La falta de atención especializada tiene además consecuencias graves: alrededor de 97 por ciento de las muertes recientes se han registrado en comunidades o en centros médicos generales que no cuentan con protocolos adecuados para el aislamiento y la prevención de infecciones.
Pese al panorama, el comportamiento del brote muestra avances en algunas zonas. No se ha registrado transmisión activa durante más de 42 días en tres áreas sanitarias, mientras que las provincias de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur acumulan 79 días sin reportar nuevos casos.
La situación, sin embargo, continúa bajo vigilancia debido a que la limitada detección de contagios podría ocultar una circulación del virus mucho mayor a la registrada oficialmente.








