Durante un encuentro de apoyo encabezado por simpatizantes panistas en Chihuahua, la gobernadora María Eugenia “Maru” Campos sostuvo un discurso en el que endureció sus señalamientos contra Morena y el Gobierno federal, al asegurar que se equivocó al intentar mantener una relación de cooperación institucional con la Federación al inicio de su administración.
Ante asistentes reunidos en el evento denominado “Yo con Maru”, realizado en el Centro de Convenciones, la mandataria estatal relató que, al asumir el gobierno, consideró que una relación funcional con las autoridades federales permitiría obtener coordinación, recursos y mejores condiciones para atender las necesidades del estado.
Sin embargo, afirmó que con el paso del tiempo modificó esa postura. Según expresó, una serie de acusaciones públicas en su contra la llevaron a concluir que ningún actor político opositor se encuentra protegido frente a señalamientos impulsados desde el poder federal.
Campos señaló que inicialmente veía en Morena un gobierno con deficiencias administrativas, falta de resultados en rubros como salud, infraestructura y combate a la corrupción, aunque posteriormente —dijo— su percepción cambió al considerar que el partido ha impulsado una estructura orientada a concentrar poder político.
En su intervención, la gobernadora acusó que el país enfrenta una situación en la que el crimen organizado influye en decisiones públicas y advirtió sobre lo que describió como una creciente normalización de prácticas vinculadas con la violencia, la centralización política y el deterioro institucional.
También cuestionó la actuación de las autoridades federales frente a diversos temas nacionales, incluyendo la situación de seguridad, el dolor de familias con personas desaparecidas y las políticas relacionadas con educación, producción agrícola y administración del agua.
Uno de los puntos más duros de su discurso estuvo relacionado con presuntos vínculos entre estructuras criminales y procesos electorales. La mandataria sostuvo que organizaciones delictivas habrían intervenido en dinámicas políticas y campañas electorales en distintas regiones del país, además de mencionar el caso de Sinaloa como ejemplo de lo que, a su juicio, representa un modelo de narcopolítica.
Asimismo, se refirió a las investigaciones y señalamientos surgidos en torno a funcionarios presuntamente relacionados con el crimen organizado, y criticó la respuesta de Morena ante las acusaciones provenientes de autoridades estadounidenses.
La gobernadora reiteró que respalda el principio de soberanía nacional, aunque señaló que este concepto no debe utilizarse, según dijo, para encubrir conductas ilícitas o proteger a actores vinculados con el narcotráfico.
En otro momento de su mensaje, afirmó que las acciones dirigidas contra su administración forman parte de una persecución política, aunque aseguró que dicha situación trasciende su caso personal y alcanza, en sus palabras, a ciudadanos que demandan un país con mayor seguridad, transparencia y libertad política.
Finalmente, Campos destacó los resultados de su gobierno en Chihuahua y agradeció a quienes acudieron al encuentro para expresar respaldo a su administración, cerrando su participación con llamados en defensa de la libertad y críticas hacia Morena.








