El Departamento de Justicia de Estados Unidos modificó su caso contra el presidente venezolano Nicolás Maduro, eliminando la acusación de que lideraba una organización criminal formal conocida como el “Cártel de los Soles”. Ahora, los fiscales describen esa red como un sistema de clientelismo y corrupción vinculado al narcotráfico, en lugar de una estructura criminal organizada.
La acusación original, emitida en 2020 ante un gran jurado federal, señalaba a Maduro como cabeza del cártel y fue utilizada posteriormente por el Departamento del Tesoro y el Departamento de Estado para clasificar al grupo como organización terrorista extranjera. En la versión actualizada, el término aparece apenas un par de veces, y el texto enfatiza que los ingresos del tráfico de drogas se canalizan dentro de estructuras de poder corruptas en el Estado venezolano.
Expertos en crimen organizado y narcotráfico habían advertido que el “Cártel de los Soles” nunca funcionó como un cartel tradicional, sino que es un término surgido en medios venezolanos en los años noventa para referirse a altos funcionarios militares y civiles involucrados en corrupción y tráfico de drogas.
Este cambio pone en duda la base jurídica utilizada por la administración estadounidense para sostener su estrategia de presión contra el Gobierno venezolano, incluyendo sanciones y acciones judiciales, y representa un giro significativo en la narrativa oficial sobre la existencia de la supuesta organización criminal.



