Fuerzas militares de Estados Unidos interceptaron un petrolero que intentó evadir las restricciones impuestas por Washington en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de energía.
El buque, identificado como Lavine, habría intentado atravesar en varias ocasiones el dispositivo establecido por fuerzas estadounidenses para impedir el tránsito hacia puertos iraníes. Tras nuevos intentos de evasión y luego de varias advertencias, las autoridades militares abrieron fuego para detener la embarcación.
El Comando Central estadounidense informó que el petrolero ya no continúa su ruta hacia Irán, aunque inicialmente no detalló la magnitud de los daños provocados durante la intervención ni si hubo personas lesionadas entre la tripulación.
El operativo incrementa la tensión en una zona estratégica para el mercado energético internacional, ya que por el estrecho de Ormuz circula una parte significativa del petróleo y gas que abastece a distintos países del mundo.
La vía marítima, ubicada entre Irán y Omán, conecta el Golfo Pérsico con el mar de Omán y el océano Índico, por lo que cualquier alteración en su funcionamiento genera preocupación entre los mercados internacionales debido a su importancia para el transporte de hidrocarburos.
Estados Unidos mantiene presencia militar en la región como parte de su estrategia de presión contra Irán, mientras continúan las disputas entre ambos países por temas de seguridad, comercio y el programa nuclear iraní.
El incidente ocurrió mientras el presidente Donald Trump aseguró que existen contactos entre representantes de Washington y Teherán para buscar un posible acuerdo, aunque advirtió que aún no existen condiciones suficientes para alcanzar un entendimiento definitivo.








