El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, reconoció la detención de Ramón Álvarez Ayala, alias «El R1», señalado por autoridades mexicanas como presunto autor intelectual del homicidio del exalcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo.
A través de sus redes sociales, el diplomático estadounidense calificó como exitosa la operación realizada por las fuerzas de seguridad mexicanas y destacó la colaboración entre ambos países en el combate contra las organizaciones criminales.
Johnson afirmó que la captura representa un mensaje para quienes participan en actividades relacionadas con la violencia y el tráfico de drogas, al señalar que Estados Unidos y México continuarán trabajando para debilitar estructuras como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La detención fue anunciada por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien explicó que fue resultado de meses de labores de inteligencia e investigación coordinadas entre distintas instituciones federales.
El operativo fue realizado por elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y fuerzas especiales del Ejército Mexicano, con información proporcionada por el Centro Nacional de Inteligencia.
De acuerdo con García Harfuch, Álvarez Ayala era identificado como líder de la célula conocida como «Los Rs», vinculada al CJNG y con presencia en municipios de Michoacán como Apatzingán, Uruapan y Morelia, además de distintas zonas de Jalisco.
Las autoridades señalan que esta organización estaría relacionada con delitos como extorsión, homicidios y tráfico de drogas, actividades que han afectado a productores, empresarios y habitantes de la región.
El funcionario federal informó que con esta captura suman 31 personas detenidas por su presunta relación con el asesinato de Carlos Manzo y destacó que la operación forma parte de la estrategia del gobierno federal para combatir a grupos criminales mediante inteligencia, investigación y coordinación institucional.
García Harfuch aseguró que la detención representa un avance dentro del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, enfocado en reducir la capacidad operativa y financiera de las organizaciones delictivas.








