La Formula One y su organismo rector, la Fédération Internationale de l’Automobile, anunciaron que los Grandes Premios programados en Bahréin y Arabia Saudí no se disputarán durante abril debido a preocupaciones de seguridad relacionadas con la escalada del conflicto que involucra a Irán.
La decisión fue dada a conocer en Shanghái, poco antes de la celebración del Gran Premio de China. De acuerdo con el comunicado oficial, la medida responde a la situación actual en Oriente Medio y a la necesidad de priorizar la seguridad de pilotos, equipos y personal que forma parte del campeonato.
Las competencias estaban previstas para el 12 de abril en Bahréin y el 19 de abril en la ciudad saudí de Yeda. Sin embargo, tras analizar diversas alternativas, los organizadores determinaron que no habrá carreras sustitutas durante ese mes.
El director ejecutivo de la Fórmula 1, Stefano Domenicali, señaló que se trató de una decisión complicada, pero necesaria ante el panorama actual en la región. En el mismo sentido, el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, explicó que el bienestar de la comunidad del automovilismo siempre será la principal prioridad del organismo.
Aunque las autoridades del campeonato evitaron hablar directamente de cancelación o aplazamiento, tampoco descartaron la posibilidad de reprogramar ambas pruebas si las condiciones lo permiten más adelante en la temporada.
Los promotores de los eventos en Bahréin y Arabia Saudí manifestaron su respaldo a la determinación tomada por la FIA y la Fórmula 1. No obstante, el calendario del campeonato presenta pocas fechas disponibles para reubicar estas competencias.
La suspensión de estas dos carreras dejaría un intervalo de cinco semanas entre el Gran Premio de Japón, previsto para el 29 de marzo, y el Gran Premio de Miami, programado para el 3 de mayo. En caso de que no se reprogramen, el calendario de la temporada quedaría reducido a 22 carreras.
El piloto italiano Kimi Antonelli, del equipo Mercedes-AMG Petronas Formula One Team, expresó su solidaridad con quienes se han visto afectados por la crisis y señaló que la seguridad debe estar por encima de cualquier competencia deportiva.
La última vez que una carrera del campeonato se canceló fue en 2023, cuando el Gran Premio de Emilia‑Romaña fue suspendido debido a graves inundaciones en el norte de Italia. Además, en 2022 la Fórmula 1 rompió su acuerdo para organizar el Gran Premio de Rusia tras la invasión de ese país a Ucrania.







