La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) registró durante el primer trimestre de 2026 un incremento importante en las denuncias por fraudes financieros, con un promedio de 12 quejas cada minuto, situación que especialistas consideran una señal de alerta para autoridades, empresas y usuarios.
La firma Rematika Analitika advirtió que el crecimiento de estos delitos demuestra que ningún sector de la población está exento de ser víctima de engaños, por lo que resulta necesario fortalecer la educación financiera y aprovechar herramientas tecnológicas para prevenir riesgos.
Jennifer Ramos, directora de la empresa especializada en análisis de mercados inmobiliarios y remates hipotecarios, señaló que entre enero y marzo de este año la Condusef recibió un millón 515 mil quejas por fraudes bancarios a través del Buró de Entidades Financieras, cifra que representa un aumento de 32 por ciento respecto al mismo periodo de 2025.
La especialista explicó que los periodos de incertidumbre económica, inflación o ajustes financieros suelen generar condiciones propicias para el aumento de distintos tipos de fraudes, debido a que los delincuentes aprovechan las necesidades económicas de las personas.
En el sector inmobiliario, Ramos destacó que existen alrededor de 5.2 millones de inmuebles en México involucrados en procesos legales, desde vivienda de interés social hasta propiedades residenciales, lo que incrementa la necesidad de contar con información confiable y mecanismos de protección para inversionistas y compradores.
La especialista consideró que la incorporación de inteligencia artificial, junto con la asesoría de expertos, puede contribuir a reducir riesgos en operaciones financieras e inmobiliarias, especialmente en procesos que cada vez migran más hacia plataformas digitales.
Entre las principales estrategias utilizadas por los defraudadores se encuentran mensajes de texto, contactos por WhatsApp, correos electrónicos falsos, llamadas telefónicas que aparentan provenir de instituciones reconocidas, perfiles fraudulentos en redes sociales y páginas web con dominios similares a los oficiales.
Ante este panorama, Ramos subrayó que la educación financiera continúa siendo una de las principales herramientas para evitar que usuarios de todas las edades y niveles económicos sean víctimas de esquemas diseñados para generar confianza y obtener beneficios indebidos.








