La intensa lluvia que azotó la frontera entre Texas y México disminuyó el viernes, pero los esfuerzos de rescate continuaron al día siguiente tras las fuertes tormentas que atraparon a residentes en sus hogares, obligaron a conductores a abandonar sus vehículos en carreteras inundadas y causaron el cierre de un aeropuerto. Al menos tres personas perdieron la vida en Texas debido a las inundaciones.
Funcionarios del condado de Hidalgo, Texas, informaron que no tenían más detalles sobre las tres muertes, salvo que se relacionaron con tareas policiales. En un comunicado, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos indicó que, a las 10:15 a.m., agentes de la Patrulla Fronteriza intentaron acercarse a un vehículo sospechoso de estar involucrado en el tráfico de inmigrantes. El vehículo se detuvo en un camino inundado en Edcouch, y el conductor trató de cruzar, pero terminó cayendo en un canal. Las autoridades recuperaron el cuerpo de una persona que se ahogó, mientras que otra permanecía desaparecida. No se sabe si estas personas fueron parte de las tres muertes reportadas por el condado de Hidalgo.
En Harlingen, Texas, se registraron más de 53 centímetros de lluvia durante la semana, con la mayor cantidad caída el jueves, lo que provocó graves inundaciones. Como resultado, las autoridades lograron rescatar a más de 200 residentes, mientras que otras 200 personas aún esperan ser rescatadas. En Álamo, Texas, la policía y el departamento de bomberos realizaron más de 100 rescates en agua, ayudando a personas atrapadas en vehículos y hogares.
En las últimas 24 horas, partes del sur de Texas recibieron entre 15 y 30 centímetros de lluvia (6 a 12 pulgadas), lo que contribuyó a la magnitud de las inundaciones y a la continua labor de rescate en la región.