El Gobierno de México anunció la implementación de nuevas normas destinadas a fortalecer la supervisión del transporte y distribución de gas licuado de petróleo (gas LP), tras la explosión de un camión cisterna ocurrida el pasado 10 de septiembre, que dejó un saldo de 31 personas fallecidas y decenas de heridos.
Durante la conferencia de prensa matutina, la titular de la Secretaría de Energía (Sener), Luz Elena González, informó que este jueves se enviaron al Diario Oficial de la Federación (DOF) las disposiciones que serán publicadas al día siguiente. Estas medidas fueron elaboradas en conjunto con la Comisión Nacional de Energía, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
El objetivo principal de estas nuevas reglas es reforzar la seguridad en toda la cadena logística del gas LP. Entre las modificaciones más relevantes, se establece la separación entre las actividades de transporte y distribución, lo que permitirá fijar obligaciones específicas para cada etapa.
Las empresas deberán acreditar ante la ASEA el cumplimiento real de sus programas de mantenimiento, además de realizar pruebas de presión hidrostática de manera periódica, sustituyendo las simples inspecciones visuales o pruebas de fugas que actualmente se llevan a cabo.
Según explicó González, estas pruebas permitirán asegurar que los contenedores operen bajo condiciones seguras de presión, reduciendo riesgos de accidentes.
Asimismo, las nuevas disposiciones exigirán que los conductores de las unidades cuenten con una preparación técnica y práctica obligatoria, con el propósito de garantizar un manejo más responsable y seguro del combustible.



