México acumula 663 casos de miasis asociada al gusano barrenador en seres humanos y ocho defunciones entre el 1 de enero y el 16 de octubre de 2026, en un brote que mantiene bajo vigilancia a las autoridades sanitarias por el incremento de contagios registrado durante las últimas semanas.
La enfermedad es provocada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, que pueden invadir heridas y alimentarse de tejido vivo. Durante el periodo comprendido entre el 25 de septiembre y el 16 de octubre, se notificaron 71 nuevos casos, equivalentes a un promedio de aproximadamente tres diarios.
El comportamiento de la enfermedad contrasta con las cifras del año anterior. Durante todo 2025 se confirmaron 117 infecciones humanas sin defunciones, mientras que en los primeros diez meses de 2026 los contagios superaron ampliamente ese registro. Desde la detección del primer caso humano en abril de 2025, el acumulado histórico llegó a 780 personas infectadas hasta mediados de octubre de 2026.
Veracruz concentra el mayor número de casos, con 124, seguido de Chiapas, con 81; Puebla, con 74, y Oaxaca, con 66. Estas entidades forman parte de la región sur-sureste, donde se registra una proporción importante de las infecciones reportadas en el país.
En cuanto a las defunciones, Oaxaca y Veracruz contabilizan dos cada uno, mientras que Nayarit, Puebla, Querétaro y Yucatán reportan una muerte por entidad.
La reaparición de esta plaga representa un desafío sanitario debido a que México había conseguido erradicar el gusano barrenador del ganado en 1991. Sin embargo, el insecto volvió a detectarse en el ámbito pecuario en noviembre de 2024 y, meses después, se confirmó la primera infección humana, en abril de 2025.
Ante este panorama, el seguimiento epidemiológico y la atención de las zonas afectadas son fundamentales para contener la propagación. La detección y el tratamiento oportunos de las lesiones también resultan importantes para reducir el riesgo de complicaciones.
El aumento de casos mantiene la atención sobre una enfermedad que afecta principalmente a través de heridas infestadas por larvas, por lo que las medidas de prevención y la búsqueda de atención médica ante lesiones sospechosas son relevantes para evitar que la infestación avance.








