La organización Hamás denunció que Israel pretende “destruir completamente” la ciudad de Gaza, tras los ataques recientes que derrumbaron al menos dos edificios de gran altura. En un comunicado, el grupo islamista advirtió que la continuación de estas acciones busca provocar un desplazamiento masivo de la población, calificándolo como un crimen sin precedentes en la historia moderna.
Por su parte, el Ejército israelí justificó los bombardeos señalando que los edificios albergaban “infraestructura terrorista” y advirtió que continuará con estas acciones si Hamás no se desarma y entrega a los rehenes que mantiene.
Hamás rechazó las acusaciones de Israel, señalando que atacar torres residenciales sirve de “tapadera” para cometer crímenes de guerra y genocidio. En su comunicado, el grupo hizo un llamado a la ONU y al Consejo de Seguridad para intervenir y detener lo que califican como un ataque brutal que amenaza la integridad de la ciudad y de sus habitantes.



