Hamás reiteró su disposición a aceptar un acuerdo integral con Israel para poner fin a la guerra en Gaza, incluyendo la liberación de todos los rehenes que mantiene en su poder, y señaló que espera una respuesta de las autoridades israelíes.
En un comunicado, el grupo islamista insistió en que el Gobierno de Benjamín Netanyahu se pronuncie sobre la propuesta que ya aprobó el 18 de agosto, la cual contempla la liberación de rehenes a cambio de prisioneros palestinos, la retirada total del Ejército israelí de la Franja y la entrada de ayuda humanitaria para la reconstrucción del territorio. Hamás también reafirmó su apoyo a una administración independiente y tecnocrática que gestione de manera inmediata todos los asuntos de Gaza.
Por su parte, Israel respondió con un comunicado en el que señaló que las declaraciones de Hamás «no aportan nada nuevo» y recordó que la guerra podría concluir de inmediato si se cumplen cinco condiciones planteadas desde el inicio de las negociaciones, entre ellas la liberación de los 48 rehenes que permanecen en Gaza, el desmantelamiento de Hamás y el control israelí del territorio. Uno de los principales obstáculos en las negociaciones recientes ha sido que el acuerdo planteaba una liberación parcial de los rehenes, mientras que Israel exige la entrega de todos los ciudadanos israelíes retenidos, con vida o fallecidos.
Desde el inicio del conflicto, al menos 63.746 gazatíes han perdido la vida y 161.245 han resultado heridos durante los ataques israelíes, de acuerdo con autoridades sanitarias locales. Además, la ofensiva ha provocado la muerte de 236 adultos y 131 menores por desnutrición, en medio de la escasez de alimentos y las restricciones impuestas por Israel a la entrada de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza.



