La Embajada de Estados Unidos en México denunció que el petróleo sustraído ilegalmente en territorio mexicano está siendo enviado a Texas, donde es refinado y posteriormente reingresado al país disfrazado como combustible legal.
En un video publicado en su cuenta oficial de X, la representación diplomática detalla que los cárteles del crimen organizado trasladan el crudo a través de ductos o camiones hacia territorio estadounidense. Una vez allí, intermediarios lo legalizan y lo venden a refinerías, que procesan el producto. Luego, ese combustible refinado regresa a México oculto, mal etiquetado o a través de compañías fachada, y se distribuye en estaciones de servicio como si fuera producto legal.
Según el mensaje oficial, esta operación representa una fuente de ingresos millonaria para las redes criminales, que se benefician de la evasión fiscal, la corrupción y la violencia generada por el comercio ilegal de hidrocarburos. Además, se advierte que muchos consumidores adquieren este combustible sin conocer su procedencia ilícita.
“Detrás de cada litro ilegal hay evasión fiscal, corrupción y violencia financiada. EU y México están trabajando juntos, lanzando operativos en puertos y aduanas, sancionando empresas y bancos vinculados, y creando nuevos mecanismos de control y trazabilidad”, señaló la Embajada en su video.
Por su parte, la Organización Nacional de Expendedores de Petrolíferos (Onexpo) ha advertido que uno de cada tres litros de combustible comercializado en el país tiene un origen ilegal.
Marcial Díaz Ibarra, consultor en temas energéticos de QUA Energy, afirmó que actualmente existe un esfuerzo binacional más firme para atender el problema: “No se trata de acciones aisladas. La colaboración entre ambos gobiernos, las medidas judiciales y la presión creciente sobre quienes operan en el mercado informal muestran que hay una oportunidad real para avanzar. Un tema que por años fue ignorado, hoy comienza a ser enfrentado con la seriedad que exige”.








