Importancia de la Participación Ciudadana en la Reforma al Poder Judicial

Por Redacción AAMX
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El presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que las encuestas presentadas por la virtual presidenta electa Claudia Sheinbaum, en las que 7 de cada 10 personas desean que el pueblo elija a los ministros de la SCJN, demuestran el deseo de participación de la ciudadanía, aunque las élites lo consideren un «sacrilegio» que el pueblo decida.

«Es la opinión de la gente, son los sentimientos del pueblo. Primero, porque es evidente que se necesita una reforma en el Poder Judicial… y segundo, porque a la gente le importa mucho participar y ser tomada en cuenta», explicó el mandatario.

López Obrador señaló que para las élites, como los gremios de abogados y los expertos del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, la opinión del pueblo parece un «sacrilegio» difícil de aceptar.

«Dicen ‘¿Cómo el pueblo va a elegir?’, porque son muy conservadores. Pero tienen que adaptarse a la nueva realidad, a las nuevas circunstancias, a la democracia, en pocas palabras, a la democracia, y esto es lo más normal».

El presidente insistió en la necesidad de elegir a jueces, magistrados y ministros debido a la corrupción y el influyentismo existente en el Poder Judicial, tanto de la delincuencia organizada como de la delincuencia de cuello blanco.

Destacó que, desde la época del expresidente Benito Juárez, no existía independencia en el Poder Judicial. Subrayó que, durante su administración, no ha habido injerencia del Ejecutivo sobre el Poder Judicial, pero lamentó que los integrantes de ese poder desaprovecharon la oportunidad de hacer una reforma.

«Ellos tenían la oportunidad de llevar a cabo la reforma del Poder Judicial, pero son muy conservadores y deshonestos», afirmó.

Finalmente, López Obrador indicó que su gobierno evitó la injerencia en el Poder Judicial que practicaron sus antecesores, rechazando cualquier tipo de componendas o acuerdos encubiertos: «No quisimos entrar en componendas, en ‘ver qué quieres, cómo nos entendemos’ o, como diría el clásico de la intelectualidad conservadora, con ‘apapacho’, apapachar, no».

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