La Fiscalía General de la República (FGR) informó que continúan las diligencias ministeriales y periciales tras el descarrilamiento de un tren en el Corredor Interoceánico, ocurrido en la Línea Z, a la altura de la comunidad de Nizanda, en Oaxaca, accidente en el que perdieron la vida 13 personas y cerca de un centenar resultaron lesionadas.
Entre los avances más relevantes, la autoridad federal confirmó que se realizan las investigaciones correspondientes a la llamada caja negra del tren, conocida como pulser, además de una revisión exhaustiva de la documentación y la continuación de los trabajos de campo en el sitio del siniestro.
Las acciones están a cargo del Ministerio Público Federal, con apoyo de la Policía Federal Ministerial y personal pericial, quienes mantienen presencia en la zona para concluir las inspecciones tanto del lugar del accidente como de las unidades ferroviarias involucradas. Paralelamente, se llevan a cabo entrevistas a integrantes de la tripulación, siguiendo estrictamente los protocolos establecidos y garantizando en todo momento la cadena de custodia.
La FGR detalló que en las labores participan agentes adscritos a la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR), tanto de oficinas centrales como de la Fiscalía Federal en Oaxaca, así como elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC). En total, intervienen peritos en 13 especialidades, entre ellas fotografía y medicina forense, criminalística de campo, ingeniería civil y arquitectura, química, seguridad industrial forense y tránsito terrestre.
De acuerdo con la dependencia, las primeras diligencias ministeriales y periciales han permitido avanzar en el esclarecimiento de los hechos, incluyendo la conclusión de las necropsias y la realización de actuaciones inmediatas orientadas a determinar las causas del descarrilamiento y las posibles responsabilidades.



