El gobierno iraní confirmó que algunos de sus sitios nucleares sufrieron daños considerables tras los recientes ataques aéreos de Estados Unidos e Israel, aunque, a pesar de la situación, Teherán no descarta retomar el diálogo con Washington sobre su programa nuclear.
Fatemeh Mohajerani, portavoz del gobierno iraní, informó que los ataques afectaron instalaciones estratégicas como Fordo, Isfahan y Natanz, consideradas piezas clave dentro de las operaciones nucleares del país. Las declaraciones fueron difundidas por la agencia estatal IRNA durante una rueda de prensa en Teherán.
Este reconocimiento ocurre mientras las autoridades iraníes comienzan a dimensionar públicamente el impacto de los recientes enfrentamientos con Israel, que dejaron expuestas las vulnerabilidades de sus sistemas de defensa aérea y provocaron severas afectaciones a su infraestructura militar.
Sin embargo, a pesar del complejo panorama, Irán parece buscar alternativas para evitar un mayor deterioro económico y político, sobre todo en medio de la incertidumbre por las próximas sanciones internacionales que podrían ser impuestas por la ONU.
La disposición a retomar las conversaciones con Estados Unidos refleja, según analistas, el interés de Teherán en frenar el avance de la crisis económica que enfrenta el país y reducir las tensiones en la región.








