Diversas organizaciones de la sociedad civil cuestionaron este martes el modelo económico del Mundial de Futbol 2026 al señalar que México está absorbiendo una parte importante de los costos financieros, sociales y ambientales del torneo, mientras que la FIFA y empresas privadas concentran la mayor parte de los beneficios generados por la competencia.
A través de un pronunciamiento conjunto, los colectivos advirtieron que la FIFA estima ingresos por 8 mil 911 millones de dólares derivados de la Copa del Mundo 2026 y señalaron que el organismo contará con exenciones fiscales que le permitirán operar sin pagar impuestos en territorio mexicano.
Las organizaciones sostuvieron que, además de los incentivos fiscales, el evento implica una considerable inversión pública en infraestructura, logística y operación, por lo que consideraron que gran parte de los costos y riesgos recaerán en la ciudadanía.
Asimismo, reclamaron una mayor transparencia respecto al monto total de recursos públicos destinados al Mundial, las empresas beneficiadas por contratos relacionados con el torneo y el impacto económico de las exenciones otorgadas para su realización.
De acuerdo con los colectivos, el Gobierno mexicano ha destinado más de 4 mil 500 millones de pesos para acciones vinculadas con la Copa del Mundo y ha impulsado fideicomisos mixtos sobre los cuales, afirman, existe poca información pública acerca de los recursos manejados y los beneficiarios involucrados.
El Instituto de Estudios sobre Desigualdad y la Red Nacional por la Vivienda también expresaron preocupación por posibles efectos en las ciudades sede, como el aumento en los costos de renta, la presión sobre el mercado inmobiliario y procesos de turistificación que podrían afectar a los residentes locales.
Las organizaciones señalaron que plataformas de hospedaje temporal han incrementado la incorporación de viviendas al mercado turístico, situación que podría complicar aún más el acceso a una vivienda para la población local.
Además, alertaron sobre posibles afectaciones a pequeños comercios y economías comunitarias ubicadas en las zonas cercanas a los estadios donde se desarrollarán los encuentros mundialistas.
Por su parte, el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir advirtió que las mujeres podrían asumir una carga laboral significativa durante el torneo debido a su alta participación en sectores como hotelería, limpieza, alimentación y comercio informal, actividades que suelen caracterizarse por condiciones laborales precarias.
La organización también destacó que el trabajo de cuidados no remunerado, realizado principalmente por mujeres, suele quedar fuera de las estimaciones oficiales sobre la derrama económica de grandes eventos deportivos.
En materia de seguridad y derechos humanos, alertó sobre el riesgo de incremento en casos de violencia contra las mujeres durante eventos masivos y señaló la necesidad de fortalecer los protocolos de prevención y atención en espacios con alta concentración de personas.
En tanto, la organización Conexiones Climáticas enfatizó que el Mundial se celebrará en un contexto marcado por fenómenos meteorológicos extremos y altas temperaturas, lo que podría generar una mayor presión sobre los servicios urbanos, el consumo de recursos y la infraestructura de las ciudades anfitrionas.
El posicionamiento fue respaldado también por las organizaciones Gatitos vs Desigualdad, Fundar y el Centro de Análisis e Investigación.
México será una de las tres sedes de la Copa Mundial de la FIFA 2026 junto con Estados Unidos y Canadá. De acuerdo con estimaciones oficiales, el país espera recibir alrededor de 5.5 millones de visitantes y generar una derrama económica superior a los 3 mil millones de dólares durante la celebración del torneo.








