El papa León XIV expresó su deseo de visitar México en un futuro cercano y aseguró que espera que ese viaje pueda concretarse sin que transcurra demasiado tiempo. Las declaraciones fueron realizadas este martes durante un breve encuentro con medios de comunicación al concluir su estancia semanal en el Palacio de Castel Gandolfo.
Al ser cuestionado sobre la posibilidad de realizar una visita apostólica a territorio mexicano, incluyendo el santuario de la Virgen de Guadalupe, el pontífice respondió de manera positiva y dejó entrever que el proyecto forma parte de las opciones que analiza para los próximos años.
Durante el intercambio con los periodistas, también se refirió a la posibilidad de viajar a Perú, una nación con la que mantiene una estrecha relación personal y pastoral. León XIV señaló que esa visita también se encuentra entre las alternativas consideradas dentro de su agenda internacional.
La conexión del pontífice con Perú es profunda. Antes de ser elegido líder de la Iglesia católica, Robert Prevost desarrolló gran parte de su labor religiosa en ese país como misionero de la Orden de San Agustín y posteriormente como obispo de la diócesis de Chiclayo. Su vínculo fue tal que obtuvo la nacionalidad peruana en 2015.
Tras concluir recientemente una gira pastoral por España, realizada entre el 6 y el 12 de junio, el siguiente compromiso internacional confirmado en la agenda papal será una visita oficial a Francia del 25 al 28 de septiembre.
El recorrido por territorio francés contempla actividades en París, una visita a la sede de la UNESCO y una parada en el histórico santuario de Lourdes, uno de los principales centros de peregrinación católica del mundo.
Desde el inicio de su pontificado, León XIV ha mantenido una intensa agenda internacional. Además de España, el pontífice ha realizado visitas a Turquía y Líbano, así como a varias naciones africanas, entre ellas Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. También visitó el Principado de Mónaco.
Aunque por el momento no existe una fecha oficial para una visita a México, las declaraciones del pontífice han generado expectativas entre la comunidad católica mexicana, que podría recibir en los próximos años al líder de la Iglesia en uno de los países con mayor número de fieles católicos en el mundo.








