En una ceremonia celebrada desde los Jardines Vaticanos, el papa León XIV presidió un rosario internacional dedicado a la paz, acompañado por miles de fieles y con la participación simultánea de santuarios marianos ubicados en distintos países.
La oración tuvo lugar en la gruta de Lourdes instalada en el Vaticano y reunió a cerca de dos mil asistentes, además de enlazar por transmisión en vivo a 19 santuarios alrededor del mundo para elevar plegarias por la justicia, la reconciliación y el fin de los conflictos.
Al término del rezo, el pontífice reflexionó sobre el significado de la paz, señalando que no puede entenderse como una idea abstracta, una ilusión ni una herramienta de conveniencia, sino como una responsabilidad cotidiana basada en valores como la justicia y el amor.
León XIV sostuvo que, aun en medio de escenarios marcados por tensiones y guerras, la paz puede construirse cuando se escucha a quienes viven las consecuencias de la violencia, entre ellos menores de edad, familias afectadas, personas privadas de la libertad, refugiados y víctimas de distintos conflictos.
Durante su mensaje, el Papa expresó su deseo de que cesen las tragedias que golpean a la población civil y pidió que nadie tenga que abandonar su hogar a causa de bombardeos o amenazas armadas.
Asimismo, exhortó a sustituir las expresiones de odio, la confrontación y la ambición de poder por acciones orientadas a la verdad, la justicia y el diálogo.
El líder de la Iglesia católica subrayó que la construcción de la paz requiere participación colectiva y comienza con acciones cotidianas, por lo que llamó a rechazar cualquier forma de violencia, tanto en la convivencia diaria como en los espacios digitales y redes sociales.
La ceremonia marcó además el cierre del mes de mayo, tradicionalmente dedicado a la Virgen María dentro del calendario católico.








