El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué Sacristán, inició gestiones para abrir el mercado japonés al jitomate mexicano, como parte de una estrategia de diversificación comercial tras el fin del Acuerdo de Suspensión de Tomate Fresco con Estados Unidos y la reciente imposición de un arancel del 17.09% a este producto.
A través de sus redes sociales, Berdegué compartió que sostuvo una reunión con la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Teresa Mercado, y con la embajadora de México en Japón, Melba María Pría, junto con productores nacionales, para explorar alternativas de exportación de productos hortícolas. El objetivo es encontrar nuevos destinos que permitan mantener la producción en las regiones que tradicionalmente abastecen a Estados Unidos.
La medida estadounidense entró en vigor tras la cancelación formal del acuerdo de 2019, que obligaba a los exportadores mexicanos a cumplir con precios mínimos y otras condiciones. Este mecanismo había sido renovado en distintas ocasiones, pero en esta instancia no se logró un nuevo consenso, lo que dejó vía libre para aplicar el gravamen.
Una fuente del Departamento de Comercio de EE.UU. confirmó que, a partir de ahora, los embarques de jitomate mexicano serán sujetos al nuevo impuesto, y que las empresas deberán modificar sus esquemas de precios y distribución en consecuencia, aunque todavía falta que se emita el aviso oficial.
El gobierno mexicano consideró la medida como arbitraria y perjudicial. En un posicionamiento conjunto, las secretarías de Economía y Agricultura señalaron que el nuevo arancel afectará tanto a los productores nacionales como a la cadena de suministro alimentaria en Estados Unidos. Por ello, la administración federal busca ahora otros destinos que permitan mantener el flujo comercial del jitomate, uno de los productos agrícolas más importantes del país.



