México, entre los países con mayor estrés laboral: 62% reporta niveles de moderados a severos

Por Redacción AAMX
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México se encuentra entre los países con mayor prevalencia de agotamiento laboral, con 62% de la población que reporta niveles de estrés de moderados a severos, de acuerdo con datos del Reporte de Salud Mental 2026 de Axa.

El indicador coloca al país por encima de naciones como China y Japón y refleja el impacto que las jornadas extensas, la sobrecarga de trabajo y la hiperconectividad pueden tener sobre el bienestar de los trabajadores.

Especialistas señalan que el burnout no debe confundirse con el cansancio cotidiano. Una de sus principales señales es que el descanso deja de resultar reparador, por lo que la persona comienza a experimentar fatiga constante y dificultades para recuperarse incluso después de dormir.

Entre las manifestaciones físicas pueden aparecer alteraciones del apetito, problemas de sueño y un mayor consumo de sustancias para intentar relajarse. En el ámbito cognitivo son frecuentes la saturación mental, los problemas de concentración y la dificultad para procesar grandes cantidades de información.

A nivel emocional, el agotamiento puede traducirse en pérdida de motivación, sensación de falta de propósito y distanciamiento de familiares y amigos, debido a que el tiempo libre se utiliza principalmente para intentar recuperarse del desgaste acumulado.

La hiperconectividad constituye otro de los factores señalados por especialistas. El flujo constante de mensajes, información y tareas, aunado a las jornadas prolongadas y a entornos laborales deficientes, puede mantener al trabajador en un estado permanente de exigencia.

A ello se suma la incorporación acelerada de nuevas tecnologías y la incertidumbre relacionada con el posible impacto de la inteligencia artificial en el empleo, factores que pueden incrementar la presión por mantener o elevar los niveles de productividad.

Ante este escenario, especialistas recomiendan que las empresas realicen diagnósticos periódicos sobre las condiciones laborales antes de implementar programas de bienestar. Las estrategias deberían considerar de manera integral las dimensiones física, mental, social y financiera de los trabajadores.

Detectar oportunamente las cargas excesivas de trabajo y otros factores de riesgo permitiría intervenir antes de que el estrés se convierta en un problema de mayor impacto para la salud y el funcionamiento de las organizaciones.

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