Miles de personas migrantes que permanecen en Ceuta, territorio español ubicado en el norte de África, continúan sin acceso a espacios de alojamiento suficientes tras la llegada masiva registrada el pasado 30 de julio, por lo que muchas de ellas sobreviven en calles, zonas montañosas y áreas cercanas a los centros de atención.
Las autoridades locales estiman que entre 3 mil 500 y 5 mil migrantes continúan en la ciudad después de los cruces irregulares desde Marruecos, mientras que el Gobierno español calcula una cifra menor, cercana a las 2 mil 500 personas. La mayoría llegó durante las jornadas del 30 y 31 de julio, en muchos casos atravesando el mar a nado.
Quienes no han regresado a Marruecos permanecen principalmente en barrios periféricos y zonas naturales de Ceuta, donde pasan las noches en condiciones precarias, utilizando cartones u otros materiales improvisados como refugio.
Durante el día, algunos migrantes acuden a comercios y supermercados para adquirir productos básicos, mientras que otros solicitan apoyo económico o ayuda alimentaria a habitantes de la ciudad.
La Policía Local ha identificado distintos puntos donde se han instalado grupos de personas, especialmente en áreas montañosas, y les ha ofrecido alternativas para regresar a la frontera mediante transporte habilitado por las autoridades. Sin embargo, varios de ellos han rechazado abandonar el territorio.
La falta de espacio en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) mantiene a cerca de mil personas, principalmente de origen subsahariano, instaladas en los alrededores del recinto e incluso en una playa cercana. En estos lugares reciben apoyo con agua proporcionada por el Ejército español y alimentos entregados por organizaciones sociales.
La Cruz Roja Española también implementó un operativo especial para atender las necesidades básicas de quienes permanecen fuera del centro de acogida, distribuyendo comida y bebidas en zonas donde los migrantes se han establecido de manera temporal.
Además, Ceuta mantiene bajo protección a 862 menores migrantes en distintos centros y espacios habilitados, aunque las autoridades reconocen que aún existen personas que ingresaron durante la llegada masiva y que no han sido localizadas o atendidas.








