El sábado, miles de manifestantes se movilizaron en cientos de ciudades de Estados Unidos para expresar su rechazo al presidente Donald Trump, exigiendo protección a la democracia y derechos para los inmigrantes. La coalición organizadora, “No Kings” (“Sin Reyes”), reportó la participación de millones en todo el país.
Aunque la mayoría de las protestas fueron pacíficas, en Los Ángeles hubo enfrentamientos cuando la policía dispersó a la multitud con gas lacrimógeno y municiones para control de multitudes después de que la protesta oficial terminó. La policía montada cargó contra los manifestantes, causando conmoción entre asistentes y transeúntes.
En otras ciudades como Nueva York, Chicago, Denver, Austin, Atlanta y Filadelfia, las manifestaciones fueron masivas y llenas de energía. En Atlanta, la asistencia superó la capacidad del evento, con miles afuera del Capitolio estatal escuchando a oradores.
Trump asistió en Washington a un desfile militar por el 250 aniversario del Ejército y su cumpleaños. Cerca, un grupo pequeño protestó con cánticos y una marioneta que caricaturizaba al presidente con corona y en un inodoro dorado.
Las banderas estadounidenses fueron comunes en las protestas, algunas ondeadas al revés en señal de protesta, junto con banderas mexicanas especialmente en Los Ángeles, en apoyo a la comunidad inmigrante.
En Culpepper, Virginia, un joven conductor aceleró intencionalmente hacia manifestantes, causando una persona herida, y fue arrestado por conducción imprudente.
Las protestas se originaron tras las redadas federales de inmigración y la orden de Trump de desplegar la Guardia Nacional y marines en Los Ángeles, donde se registraron bloqueos y quemas de autos.
En Filadelfia, miles se reunieron en Love Park con mensajes contra la oligarquía y apoyo a la democracia. Karen Van Trieste, enfermera local, expresó su preocupación por recortes en los CDC y las políticas migratorias.
En Los Ángeles, miles marcharon frente al Ayuntamiento y centros de detención federal custodiados por marines, en una manifestación donde coexistieron cánticos, música y choques con las fuerzas de seguridad.
En Nueva York, la protesta en la Quinta Avenida incluyó vestidos de sufragistas, tambores y demandas de defensa de derechos civiles y libertad de expresión.
En Minnesota, pese a cancelaciones por precaución tras ataques armados a legisladores demócratas, miles marcharon en varias ciudades. El gobernador Tim Walz canceló su participación en uno de los eventos.
En Carolina del Norte, manifestantes corearon consignas contra Trump mientras ondeaban una gran bandera mexicana. Jóvenes participantes destacaron la importancia de alzar la voz contra las deportaciones masivas y la militarización.
En Texas, una manifestación en Austin siguió adelante pese a una amenaza creíble contra legisladores demócratas, que motivó un breve cierre del Capitolio y la detención de una persona.
Finalmente, en Mississippi, cientos protestaron en Jackson, con participación multirracial y mensajes en defensa de la democracia y contra la injusticia racial.







