El presidente de Rusia, Vladímir Putin, reconoció que los ataques perpetrados por Ucrania contra objetivos en territorio ruso desde finales de junio han generado daños estimados en alrededor de 1% del producto interno bruto (PIB) del país, aunque aseguró que las afectaciones no representan una amenaza crítica para la economía rusa.
Durante una conferencia de prensa en Biskek, Kirguistán, el mandatario señaló que cerca de un centenar de embarcaciones resultaron afectadas en los mares Negro y Azov, incluidos aproximadamente 40 barcos dañados durante las primeras dos semanas de ataques. Indicó que entre las víctimas hubo marineros rusos y extranjeros.
Putin también se refirió a los ataques contra refinerías, los cuales han contribuido al déficit de combustible que enfrenta Rusia. Afirmó que alrededor de 10% de la infraestructura afectada todavía se encuentra en proceso de reparación.
Aunque reconoció que los drones ucranianos representan un desafío para las fuerzas rusas en tierra, aire y mar, sostuvo que los daños ocasionados no comprometen de manera significativa al país y aseguró que las autoridades podrán resolver las dificultades derivadas de los ataques.
El presidente ruso afirmó además que las fuerzas de su país mantienen el avance en el frente de guerra y aseguró que se encuentran cerca de importantes posiciones ucranianas en la región de Donetsk, entre ellas Kramatorsk y Sloviansk.
Según sus estimaciones, el Ejército ruso habría ocupado 270 kilómetros cuadrados del Donbás durante agosto, una cifra menor a la registrada en algunos meses de 2025.
Putin también aseguró que las tropas rusas se encuentran a unos 12 kilómetros de la ciudad ucraniana de Sumi y afirmó que varios miles de soldados ucranianos, equivalentes a unos 13 batallones, permanecen rodeados en la región de Járkov.
Sobre las negociaciones para poner fin al conflicto, el mandatario ruso sostuvo que Moscú no busca congelar la guerra, sino alcanzar un acuerdo que permita detenerla de manera definitiva y establecer una paz duradera. Aseguró que Rusia está dispuesta a continuar las conversaciones con Ucrania y con los países europeos que decidan participar.








