Durante 2025 se registró un aumento significativo en los homicidios de policías en México, al contabilizarse 348 elementos asesinados, lo que representa un incremento de 9 por ciento en comparación con los 320 casos documentados en 2024. En promedio, un agente de seguridad fue privado de la vida cada día a lo largo del año.
Información recopilada por la organización Causa en Común señala que Sinaloa encabezó la lista de entidades con más policías asesinados, con 48 casos, seguido de Guerrero con 39, Guanajuato con 36, Michoacán con 34 y Veracruz con 24. Del total de víctimas, 321 eran hombres y 27 mujeres; 198 se encontraban en activo, 100 estaban fuera de servicio, 26 eran expolicías y en 23 casos no fue posible determinar su estatus.
Desde el inicio del actual sexenio federal, el 1 de octubre de 2024, se han registrado 442 asesinatos de policías en todo el país. De ellos, 273 pertenecían a corporaciones municipales, 147 a estatales y 22 al ámbito federal. De acuerdo con el análisis de notas periodísticas realizado por la organización, muchos de estos crímenes ocurrieron en contextos de extrema violencia, como ataques múltiples, mutilaciones, tortura y descuartizamientos.
Las cifras históricas reflejan que la violencia contra las fuerzas de seguridad se ha mantenido en niveles elevados en los últimos años. En 2019 se documentaron 446 policías asesinados; en 2020, 524; en 2021, 401; en 2022, 403; en 2023, 412; y en 2024, 320. Durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador, entre diciembre de 2018 y septiembre de 2024, se contabilizaron al menos 2 mil 456 policías asesinados en el país.
Además de la violencia letal, Causa en Común advirtió un aumento en las inconformidades laborales dentro de las corporaciones. En los primeros once meses del actual gobierno se registraron 73 movilizaciones de policías, un 64 por ciento más que en el mismo periodo de la administración anterior. Las principales demandas estuvieron relacionadas con abusos laborales, destitución de mandos, salarios insuficientes, falta de prestaciones, carencia de equipo y retenciones salariales injustificadas.
Entre enero y agosto de 2025 se contabilizaron 46 movilizaciones, de las cuales 23 fueron manifestaciones, 20 paros y tres emplazamientos a paro. La mayoría fueron organizadas por policías municipales, seguidos por estatales, familiares de elementos, policías auxiliares y expolicías. Más de la mitad de estas protestas se concentraron en Michoacán, Puebla, Oaxaca, Baja California e Hidalgo.
El informe advierte que las condiciones laborales de los policías en México son desiguales y, en muchos casos, precarias, especialmente en el ámbito municipal. La falta de prestaciones básicas, la insuficiente cobertura de seguridad social y los problemas de financiamiento afectan de manera directa a los elementos. Datos del INEGI indican que mientras el 92 por ciento de los policías estatales cuenta con afiliación a alguna institución de seguridad social, en el caso de los municipales esta proporción desciende a 53 por ciento.
La organización también alertó sobre los efectos del trabajo policial en la salud física y mental de los elementos. Cuatro de cada diez policías consideran que su salud se ha visto afectada por su labor, con padecimientos frecuentes como alteraciones de peso, insomnio, ansiedad, irritabilidad, fatiga crónica y, en casos extremos, problemas psicológicos severos, adicciones, accidentes o suicidios.
Finalmente, Causa en Común señaló que las evaluaciones recientes a corporaciones estatales evidencian deficiencias en su desarrollo institucional, derivadas de una política que ha privilegiado el uso de fuerzas militares en tareas de seguridad pública. La organización subrayó la necesidad de reorientar la estrategia hacia el fortalecimiento de las policías civiles, garantizando derechos laborales, mejores condiciones de trabajo, equipamiento adecuado, transparencia y una regulación efectiva del uso de la fuerza.



