El Senado de la República aprobó modificaciones a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, con el objetivo de fortalecer las medidas para prevenir y erradicar el acoso laboral y la discriminación en espacios de trabajo.
La iniciativa, que ahora será analizada por la Cámara de Diputados, plantea cambios al artículo 38 de dicha legislación, buscando frenar prácticas que durante años han sido toleradas, como el abuso de poder, el hostigamiento y las limitaciones al desarrollo profesional de las mujeres.
El acoso laboral y sexual continúa siendo una problemática recurrente en el país, generando afectaciones tanto emocionales como físicas, entre ellas ansiedad, depresión y otros trastornos derivados de entornos laborales hostiles.
Uno de los puntos centrales de la reforma es que, una vez publicada en el Diario Oficial de la Federación, las personas servidoras públicas de los tres niveles de gobierno deberán recibir capacitación obligatoria para identificar, prevenir y atender este tipo de conductas.
Durante la discusión legislativa, se mencionaron diversos casos recientes que evidencian la persistencia de estas prácticas tanto en instituciones públicas como privadas, lo que ha incrementado la presión para reforzar el marco legal.
La senadora Ana Lilia Rivera, impulsora de la propuesta, señaló que la violencia laboral sigue presente incluso dentro del sector público, por lo que consideró necesario no sólo sancionar estas conductas, sino también transformar la cultura institucional.
La legisladora subrayó que la reforma busca colocar la dignidad de las mujeres como eje central en los espacios laborales, promoviendo condiciones más justas, seguras y libres de violencia.







