El presidente de Paraguay, Santiago Peña, fue destituido por el Senado y quedó bajo arresto domiciliario mientras enfrenta una investigación por presunto abuso de confianza, en medio de una crisis financiera y política relacionada con la intervención de Ueno Bank.
Los 44 senadores presentes votaron a favor de su salida, al considerar que incurrió en faltas graves durante el ejercicio del cargo. La decisión se produjo tres días después de que los reguladores intervinieran la institución bancaria y congelaran el acceso a los ahorros y tarjetas de casi tres millones de clientes.
Las acusaciones contra Peña señalan que habría utilizado su influencia política para canalizar cientos de millones de dólares de recursos públicos hacia el banco, mientras se pasaban por alto operaciones de crédito interno consideradas riesgosas. El exmandatario ha rechazado haber cometido algún delito.
Tras la destitución, fiscales ordenaron que permaneciera en su domicilio hasta comparecer ante la unidad especializada en delitos económicos y anticorrupción. La investigación también alcanza a funcionarios y exfuncionarios del banco central y del fondo de pensiones.
Peña había presentado su renuncia un día antes de la votación, pero el Congreso decidió continuar con el procedimiento. Sus abogados, Ricardo Preda y Adolfo Ferreiro, cuestionaron la decisión y sostuvieron que los legisladores debieron aceptar la dimisión en lugar de avanzar con el juicio político.
En un mensaje previo al fallo, Peña manifestó que esperaba que su salida contribuyera a evitar una mayor división e inestabilidad en el país. También expresó su solidaridad con los clientes afectados por la crisis bancaria.
La destitución le impediría ocupar el escaño vitalicio en el Senado que la Constitución paraguaya contempla para los expresidentes elegidos democráticamente, una condición que también implica inmunidad parlamentaria.
Mientras se desarrollaba la votación en Asunción, cientos de personas se manifestaron para exigir la devolución de sus ahorros y que se investigue a los responsables de la crisis de Ueno Bank.







