Israel llevó a cabo una ofensiva aérea sobre Gaza que dejó un saldo de 33 personas fallecidas en aproximadamente 12 horas, en lo que se considera la acción más letal desde la entrada en vigor del alto al fuego del 10 de octubre, mediado por Estados Unidos.
El repunte de violencia se produjo tras un presunto ataque a soldados israelíes en Jan Yunis el miércoles, que no causó bajas, pero que fue seguido por represalias aéreas del ejército israelí. En Jan Yunis, cuatro ataques aéreos sobre tiendas de campaña que alojaban a desplazados resultaron en la muerte de 17 personas, incluidos cinco niños y cinco mujeres, según reportes del hospital Nasser.
En la Ciudad de Gaza, otros 16 fallecieron, entre ellos siete menores y tres mujeres, durante ataques aéreos contra un edificio, de acuerdo con autoridades del hospital Al-Shifa. Los cuerpos fueron trasladados a este hospital, donde decenas de personas se reunieron para oficiar oraciones fúnebres por las víctimas.
Estos ataques ocurrieron poco después de que el Consejo de Seguridad de la ONU respaldara el plan del presidente estadounidense Donald Trump para garantizar seguridad y gobernanza en Gaza, que incluye la presencia de una fuerza internacional, la creación de una autoridad transitoria y un posible camino hacia un estado palestino independiente.



