El golfista Tiger Woods fue arrestado en Florida tras verse involucrado en un accidente automovilístico y ser acusado de conducir bajo los efectos de sustancias.
De acuerdo con imágenes captadas por la cámara corporal de un agente, el deportista mencionó que se encontraba hablando por teléfono con el presidente Donald Trump poco antes de ser abordado por las autoridades, aunque no se confirmó si efectivamente se trataba de él.
El incidente ocurrió luego de que el vehículo que conducía impactara por alcance a un camión y terminara volcado en una zona residencial de Jupiter Island. No se reportaron personas lesionadas.
Durante la intervención, los oficiales le practicaron pruebas de sobriedad, tras las cuales determinaron que sus facultades estaban afectadas. Posteriormente, fue detenido en el lugar.
En la revisión, los agentes encontraron pastillas que el propio Woods identificó como Norco, un medicamento que contiene hidrocodona, un opioide utilizado para tratar el dolor.
El golfista aseguró que no había consumido alcohol, sino que había tomado medicamentos recetados previamente. Sin embargo, aunque accedió a una prueba de alcoholemia —que resultó negativa—, se negó a realizar un análisis adicional, lo que constituye una falta bajo la legislación vigente en Florida.
Durante el traslado, las imágenes muestran al deportista visiblemente afectado, con signos de somnolencia y dificultad para mantenerse alerta.
Woods, de 50 años, se declaró inocente de los cargos y anunció que se alejará temporalmente de sus actividades para enfocarse en su salud y someterse a tratamiento.
El caso se suma a los problemas físicos que ha enfrentado en los últimos años, incluyendo múltiples cirugías en la espalda y una grave lesión en la pierna tras un accidente ocurrido en 2021, lo que ha limitado su participación en competencias recientes.







