Transportistas pertenecientes a la organización Rutas Hermanas suspendieron la movilización de más de 500 unidades hacia el Zócalo de la Ciudad de México, optando por una protesta simbólica. A pesar de esto, reiteraron su exigencia de mayor seguridad, denunciando ser víctimas frecuentes de delitos como extorsión y secuestro.
La protesta comenzó a organizarse desde las 9:00 de la mañana, cuando unidades de transporte público, incluyendo camiones y combis, se reunieron en distintos puntos como Avenidas Pantitlán, Bordo de Xochiaca y Adolfo López Mateos en Nezahualcóyotl, así como en la autopista México-Puebla, a la altura de San Juan Tlalpizahuac, que conecta los municipios de Valle de Chalco, Chalco e Ixtapaluca.
El punto clave de la protesta fue en la glorieta de la cabeza del Coyote, en Nezahualcóyotl, donde los transportistas entablaron un diálogo con representantes del gobierno del Estado de México y la Fiscalía. Durante la reunión, expusieron problemas graves, como el cobro de piso por parte de la delincuencia organizada, con montos que oscilan entre los 5,000 y 200,000 pesos.
Víctor García, dirigente de Rutas Hermanas, destacó que lograron la remoción de un funcionario de la Secretaría de Movilidad (SEMOV), acusado de corrupción. Asimismo, la Fiscalía mexiquense iniciará investigaciones en torno a las denuncias por extorsión y secuestro.
Raúl Silverio Cambrón Pérez, operador de la Ruta 102, expresó que los transportistas han soportado abusos crecientes y que la situación ha llegado a un punto crítico, por lo que decidieron alzar la voz y exigir respuestas concretas de las autoridades competentes.








