Un total de 49 personas privadas de la libertad en los centros penitenciarios de Culiacán y Mazatlán fueron trasladadas a otros reclusorios del país, como parte de las medidas para reducir la sobrepoblación y disminuir la presión en las cárceles de Sinaloa, luego de recientes episodios de violencia que dejaron 13 personas muertas en el Centro Penitenciario del Castillo.
La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa informó que la movilización se realizó el jueves bajo la coordinación y supervisión de autoridades federales, con un amplio dispositivo de seguridad y, según la dependencia, en cumplimiento de los derechos humanos y la legislación vigente.
Sin embargo, la autoridad estatal no precisó a qué entidades fueron enviados los internos, sus identidades ni los delitos por los que se encuentran procesados o cumplen condena.
Los traslados ocurrieron una semana después de dos enfrentamientos registrados en el Centro Penitenciario del Castillo, en Mazatlán, que dejaron un saldo de 13 personas fallecidas, entre ellas un niño de dos años que se encontraba de visita en el lugar.
El primer incidente ocurrió durante una riña entre internos en la que se utilizaron armas de fuego, tanto cortas como automáticas. El enfrentamiento dejó nueve personas privadas de la libertad y al menor muertos.
Al día siguiente se registró una nueva confrontación dentro del mismo centro penitenciario, en la que otros dos internos perdieron la vida a causa de lesiones provocadas con armas punzocortantes.
Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer las circunstancias y los motivos de ambos episodios. En este contexto, la reubicación de los 49 internos busca reducir la presión en los centros penitenciarios sinaloenses, aunque no se han dado a conocer detalles adicionales sobre las medidas de seguridad que se implementarán tras los traslados.








