El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuestionó la postura del Gobierno iraní al considerar que existe una contradicción entre sus acciones y declaraciones sobre las conversaciones con Washington, al tiempo que advirtió que el bloqueo marítimo frente a las costas de Irán continuará hasta alcanzar un acuerdo o una rendición total.
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario estadounidense afirmó que Teherán habría solicitado retomar el diálogo, pero posteriormente negó públicamente la existencia de negociaciones. Trump señaló que esta actitud representa una estrategia contradictoria y aseguró que Estados Unidos mantiene el control de la situación en el estrecho de Ormuz.
El presidente estadounidense sostuvo que ningún recurso podrá ingresar a Irán sin autorización de Washington mientras permanezca vigente el cerco naval, y reiteró que su administración busca resolver un conflicto que, según dijo, se ha prolongado durante décadas.
Asimismo, Trump volvió a afirmar que Irán no tendrá acceso a armas nucleares y aseguró que ese objetivo seguirá siendo una prioridad de su gobierno.
Las declaraciones ocurrieron después de que el mandatario anunciara la reanudación de conversaciones de paz entre ambos países, en medio de una escalada militar que se ha extendido durante cinco meses sin un acuerdo definitivo entre las partes.
Trump aseguró que países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Catar solicitaron detener operaciones militares ante la posibilidad de alcanzar un entendimiento con Teherán. También afirmó que Irán pidió suspender un ataque que calificó como uno de los más importantes desde la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, negó que actualmente existan negociaciones directas con Estados Unidos y explicó que cualquier decisión relacionada con Washington dependerá de la evolución de los acontecimientos.
El funcionario indicó que Irán mantiene conversaciones con Omán enfocadas en garantizar la seguridad del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio energético internacional.
La tensión entre ambos países aumentó luego de que se reanudaran los enfrentamientos tras un memorando de entendimiento firmado el 17 de junio, cuyo objetivo era abrir un proceso para detener el conflicto. Ante la falta de avances, Irán declaró restricciones en el paso por el estrecho de Ormuz y Estados Unidos anunció nuevamente medidas de presión naval sobre la zona.








