El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que México ha cubierto “muchas veces” el costo del muro fronterizo mediante los aranceles impuestos a los productos mexicanos, al defender su política comercial y la construcción de la barrera entre ambos países.
Durante un mitin celebrado en Highland Heights, Kentucky, el mandatario sostuvo que los gravámenes aplicados a México han generado ingresos superiores al costo de la obra. Con estas declaraciones, Trump volvió a defender una de las principales promesas de su primera campaña presidencial: que el país vecino pagaría por el muro.
El republicano también cuestionó a los medios de comunicación por las críticas sobre el financiamiento de la barrera y aseguró que los ingresos obtenidos mediante los aranceles respaldan su afirmación de que México ha cubierto el gasto.
Sin embargo, las cifras sobre la extensión del muro han sido objeto de cuestionamientos. Datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) indicaban que, a principios de 2020, se habían construido alrededor de 727 kilómetros del nuevo sistema de muro fronterizo. Ese total incluía tanto nuevos tramos como obras de reemplazo y reforzamiento de barreras existentes.
Por ello, la cifra no equivale exclusivamente a kilómetros de muro completamente nuevos. Además, los datos sobre la construcción no demuestran por sí mismos que México haya pagado directamente por la infraestructura, como había prometido Trump durante su primera campaña.
En materia migratoria, el presidente aseguró que sus políticas han impedido el ingreso de inmigrantes a través de la frontera, al tiempo que destacó las deportaciones realizadas por su administración.
No obstante, el costo de vida continúa siendo una preocupación relevante para los votantes estadounidenses. Según la encuesta de Fox News citada en el reporte, seis de cada diez encuestados identificaron la situación económica como su principal inquietud, por encima de otros temas como el gasto público, el empleo, los aranceles y los impuestos.
Los resultados también reflejaron una percepción negativa sobre la economía y el rumbo del país, así como un bajo nivel de aprobación de la gestión presidencial en materia de inflación. Estos indicadores forman parte del contexto político y económico en el que Trump ha defendido sus decisiones comerciales y migratorias.








