El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respaldó las declaraciones de su vicepresidente JD Vance y rechazó describir como una guerra el enfrentamiento militar que Washington mantiene con Irán, al considerar que para su país se trata de un conflicto de menor intensidad.
Durante un encuentro con periodistas en el Despacho Oval, Trump señaló que los ataques estadounidenses contra Irán se han vuelto intermitentes y aseguró que entiende la postura de Vance, quien un día antes había evitado utilizar el término “guerra” para referirse a los combates.
Las declaraciones contrastan con el costo que ha tenido la operación militar para Estados Unidos. Según las cifras citadas, el conflicto ha representado más de 37 mil 500 millones de dólares para los contribuyentes y ha dejado 18 militares estadounidenses muertos.
Vance había señalado durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca que no consideraba apropiado hablar de una guerra y evitó anticipar cuándo terminarán las hostilidades. También descartó comprometerse con que el conflicto concluya antes de las elecciones legislativas de medio mandato del 3 de noviembre, en las que los republicanos buscan conservar sus estrechas mayorías en el Congreso.
Trump, por su parte, comparó las bajas registradas en Irán con las de otros conflictos en los que ha participado Estados Unidos. Recordó que en la operación militar realizada en Venezuela en enero no hubo bajas estadounidenses y contrastó esa cifra con las pérdidas sufridas en Vietnam y otros enfrentamientos.
Ante la pregunta de cómo podía considerar “poca cosa” un conflicto que ha dejado 18 militares estadounidenses muertos, el mandatario insistió en que uno de los principales resultados de la ofensiva fue haber neutralizado el programa nuclear iraní.
Estados Unidos y su aliado Israel han limitado su participación militar en territorio iraní a ataques aéreos, sin desplegar tropas de infantería, según la información presentada en la nota.









