México y España dieron este jueves un gesto de distensión diplomática tras años de tensiones, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum recibiera en Palacio Nacional al rey Felipe VI, en un encuentro simbólico que busca reencauzar la relación bilateral.
El acto se llevó a cabo en el exterior de la sede presidencial, donde ambos escucharon los himnos nacionales y posteriormente se saludaron brevemente conforme al protocolo, en lo que fue la única actividad pública del encuentro.
La visita del monarca español ocurre después de un periodo de fricciones entre ambos gobiernos, originado en 2019 cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador solicitó una disculpa por los hechos de la Conquista, lo que derivó en una etapa de distanciamiento diplomático.
Aunque en su momento las relaciones llegaron a un punto de enfriamiento, en los últimos meses se han registrado acercamientos que culminaron ahora con esta visita oficial, considerada por el gobierno mexicano como una oportunidad para abrir una nueva etapa de comunicación y cooperación.
En el marco de la visita, Felipe VI acudirá a actividades relacionadas con la Copa del Mundo, donde la selección española tendrá participación en territorio mexicano, además de encuentros con autoridades locales y representantes de la comunidad española.
El gesto entre ambos mandatarios representa un intento por cerrar una etapa de tensiones políticas y retomar una agenda de colaboración entre dos países con vínculos históricos, económicos y culturales de larga data.








