Las altas temperaturas, los fuertes vientos y la baja humedad mantienen en alerta al sur de California por varios incendios de vegetación que han provocado evacuaciones y cortes preventivos de electricidad para decenas de miles de personas.
Uno de los focos de atención se encuentra en Malibú, al oeste de Los Ángeles, donde un incendio llevó a las autoridades a emitir órdenes y advertencias de evacuación en amplias zonas de las montañas de Santa Mónica.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que las condiciones climáticas favorecían la propagación del fuego, con vientos sostenidos de entre 32 y 56 kilómetros por hora y ráfagas que podrían alcanzar de 80 a 112 kilómetros por hora en algunas áreas. La combinación de viento, vegetación seca y menor humedad incrementa el riesgo de que nuevos focos se extiendan rápidamente.
Otro de los siniestros, identificado como incendio Bryson, era combatido por más de 400 bomberos. El fuego había afectado alrededor de 59 hectáreas y se encontraba contenido en un 17%, según el reporte difundido el viernes.
Las llamas también habían amenazado un centro de detención juvenil y rehabilitación del condado de Los Ángeles, cuyas instalaciones fueron evacuadas la noche del jueves como medida preventiva.
Kevin McGowan, director de la Oficina de Gestión de Emergencias del condado, pidió a la población mantenerse alerta ante la posibilidad de que las condiciones meteorológicas aceleren la expansión de los incendios.
Ante el pronóstico de fuertes vientos, la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, ordenó al Departamento de Bomberos desplegar personal y equipos de manera anticipada. La corporación también solicitó apoyo a la oficina estatal de servicios de emergencia para reforzar la capacidad de respuesta.
Las autoridades mantienen la vigilancia y las medidas preventivas mientras persistan las condiciones de calor, sequedad y viento, que representan un riesgo para las comunidades cercanas a las zonas afectadas.








