El exsecretario de Economía y exdiputado federal del PRI, Ildefonso Guajardo, confirmó que Samuel “N”, exdirector de Relaciones Públicas y Protocolo del Ayuntamiento de Uruapan, formó parte de su equipo de trabajo en el pasado, aunque aclaró que nunca lo recomendó para ocupar un cargo en el gobierno municipal donde actualmente es investigado por su presunta participación en el asesinato del entonces alcalde Carlos Manzo.
A través de un posicionamiento público, Guajardo explicó que Samuel “N” colaboró durante la LXV Legislatura federal, periodo en el que coincidió con Carlos Manzo como diputado. Precisó que la relación laboral concluyó el 31 de agosto de 2024 y subrayó que su posterior incorporación al Ayuntamiento de Uruapan no contó con recomendación alguna de su parte, ni verbal ni escrita.
Samuel “N” fue vinculado a proceso por un juez de control, luego de que la Fiscalía expusiera elementos que lo señalan por presuntamente proporcionar información sobre la agenda y ubicación del alcalde de Uruapan a cambio de droga. De acuerdo con la investigación, el exfuncionario habría entregado datos clave durante un evento público, los cuales facilitaron la ejecución del ataque.
Durante la audiencia, que se prolongó por varias horas, se detalló que la información fue transmitida a través de intermediarios vinculados a una organización criminal, y que existió comunicación previa y posterior al asesinato. El juez determinó que la participación de los imputados fue intencional y sistemática, por lo que dictó la vinculación a proceso por los delitos de homicidio calificado y lesiones dolosas, además de imponer la medida cautelar de prisión preventiva.
Samuel “N” permanecerá recluido en el penal federal de El Altiplano, mientras que otro de los implicados fue internado en un centro penitenciario de Michoacán.
Por su parte, la presidenta municipal de Uruapan, Grecia Quiroz, negó que el exfuncionario formara parte del movimiento político que encabezó junto a su esposo Carlos Manzo. Afirmó que Samuel “N” se integró al Ayuntamiento una vez concluido el proceso electoral y cuando el alcalde ya se encontraba en funciones, por lo que deslindó al movimiento de cualquier relación con el ahora imputado.
En otro pronunciamiento relacionado con el caso, Juan Manzo, subsecretario del Gobierno de Michoacán y hermano del exalcalde, aseguró que existía información previa sobre un posible atentado. Señaló que el entonces jefe de escoltas de Carlos Manzo tenía conocimiento, al menos un mes antes, de una amenaza contra el edil, por lo que consideró urgente que dicha persona sea llamada a declarar para esclarecer posibles omisiones en el esquema de seguridad.
El funcionario sostuvo que el homicidio debe analizarse de manera integral, considerando tanto la planeación del ataque como las alertas previas y el dispositivo de protección que se encontraba en operación al momento de los hechos.








