Más de dos millones de líneas de telefonía móvil ya quedaron vinculadas a una persona como parte de la nueva estrategia nacional para combatir delitos como la extorsión, el fraude, el acoso y el secuestro virtual. Así lo informó José Antonio Peña Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en el Estado de México.
El funcionario detalló que hasta el último corte se han registrado 2 millones 151 mil 802 números telefónicos, cifra que seguirá en aumento conforme avanza el proceso de asociación obligatoria. Explicó que esta medida surgió ante un problema que por años facilitó la comisión de delitos: la posibilidad de comprar chips de telefonía celular sin presentar ningún tipo de identificación, lo que impedía rastrear a quienes realizaban llamadas de extorsión o fraude.
Peña Merino señaló que México era uno de los pocos países donde este tipo de compras se hacía sin control, situación que aprovechaban grupos delictivos para operar con total anonimato. Por ello, se determinó que cada línea telefónica esté ligada a una persona identificable, lo que permitirá a las autoridades contar con información clara cuando se investigue un delito.
Aclaró que el registro no implica la creación de un padrón gubernamental ni una base de datos centralizada en manos del Estado, ya que toda la información personal es resguardada exclusivamente por las empresas de telecomunicaciones, bajo los lineamientos de la Ley Federal de Protección de Datos Personales. Indicó además que no se recopilan datos biométricos y que las validaciones de identidad, ya sean presenciales o digitales, únicamente sirven para confirmar que la línea pertenece al usuario, sin conservar imágenes o fotografías.
Recordó que la nueva Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión establece que los chips adquiridos antes del 9 de enero deberán completar su registro a más tardar el 30 de junio, mientras que los nuevos no podrán acceder a servicios de datos hasta que el usuario realice la asociación correspondiente.
El trámite puede llevarse a cabo directamente en los centros de atención de las compañías telefónicas, presentando una identificación oficial, o a través de plataformas digitales. En el caso del registro remoto, el proceso incluye la captura del documento de identidad, una prueba de vida y un mensaje de verificación para confirmar que el chip y el teléfono están en poder del usuario.
Finalmente, Peña Merino adelantó que las empresas telefónicas trabajan en una plataforma que permitirá a las personas consultar qué líneas están asociadas a su CURP, mostrando únicamente los últimos cuatro dígitos de cada número, con el objetivo de detectar registros irregulares y solicitar las aclaraciones necesarias.








