La decisión de la líder opositora venezolana María Corina Machado de entregar al presidente estadounidense Donald Trump la medalla del Nobel de la Paz que ella recibió el mes pasado ha generado críticas de políticos noruegos de distintos partidos.
Autoridades y legisladores expresaron que, aunque Trump recibiera la medalla, esto no lo convierte en ganador del premio, y cuestionaron la pertinencia de apropiarse de distinciones otorgadas a otros. Algunos calificaron el acto de absurdo y dañino para la reputación del Nobel, mientras que otros pidieron una reforma del Comité Nobel para asegurar que sus miembros sean seleccionados por méritos y no por afinidad política.
Machado defendió el gesto como un acto de gratitud del pueblo venezolano por las acciones de Trump en favor de la libertad de Venezuela, colocando la medalla en un marco con la inscripción que resaltaba su “extraordinario liderazgo para promover la paz”.
El incidente recuerda otros casos históricos de medallas Nobel entregadas o vendidas, incluyendo al ruso Dimitri Muratov en 2022 y al escritor noruego Knut Hamsun en 1943, lo que añade un contexto de debate sobre la propiedad y el simbolismo del galardón.








