La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) defendió la importancia de fortalecer los derechos de las audiencias y rechazó que los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias representen, por sí mismos, una medida de censura.
En un pronunciamiento, el organismo sostuvo que la libertad de expresión debe coexistir con el derecho de las personas a recibir información plural, oportuna y confiable, por lo que consideró necesario establecer mecanismos que permitan distinguir entre información periodística, opiniones, contenidos comerciales y mensajes con fines políticos.
La CNDH señaló que las falsedades deliberadas, los discursos de odio y las expresiones discriminatorias no deben confundirse con información protegida por la libertad de expresión. Al mismo tiempo, aclaró que las disposiciones planteadas no deberían utilizarse para imponer una versión oficial de los hechos ni para determinar qué contenidos pueden publicar los medios.
De acuerdo con el organismo, los lineamientos tampoco tendrían como objetivo otorgar al gobierno facultades para intervenir en las decisiones editoriales, definir qué es verdadero o falso dentro de una cobertura periodística o sancionar a concesionarios por los contenidos que difundan.
La Comisión recordó que el derecho a la información está contemplado en el artículo 6 constitucional y que desde 2014 la legislación en materia de telecomunicaciones y radiodifusión reconoce derechos específicos para las audiencias.
En este contexto, destacó la necesidad de fortalecer herramientas como las defensorías de las audiencias, el derecho de réplica y mecanismos independientes para que las personas puedan presentar inconformidades cuando consideren que sus derechos fueron vulnerados durante transmisiones de medios públicos o privados.
La CNDH consideró que estos instrumentos ya existen, pero requieren procedimientos más claros que permitan hacerlos efectivos y atender de manera adecuada posibles casos de información falsa o inexacta.
También planteó que los medios deben identificar claramente cuándo un contenido corresponde a una opinión y cuándo se trata de información noticiosa, además de procurar que sus contenidos reflejen la diversidad cultural, social, étnica y lingüística del país.
Otro de los aspectos señalados fue la necesidad de evitar que publicidad o mensajes con intereses comerciales sean presentados como información periodística, debido a que esta práctica puede dificultar que las audiencias identifiquen el propósito real de un contenido.
El organismo sostuvo que la libertad de expresión y los derechos de las audiencias no son conceptos enfrentados, sino garantías que pueden complementarse dentro de una sociedad democrática. En ese sentido, consideró indispensable que las personas tengan herramientas para identificar el origen y naturaleza de los mensajes que reciben.
La CNDH también advirtió sobre los riesgos que representan la concentración de medios, la presión de intereses económicos o políticos y la manipulación informativa para el pluralismo y la calidad del debate público.
Asimismo, señaló que la defensa de la libertad de expresión implica garantizar la existencia de diversas voces y evitar prácticas de censura, pero también generar condiciones para que las audiencias puedan acceder a información verificable y oportuna.
El organismo consideró que la consulta pública sobre los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias constituye una oportunidad para revisar y perfeccionar las disposiciones propuestas, de manera que contribuyan tanto a la protección de la libertad de expresión como al derecho de la sociedad a estar informada.
Finalmente, la CNDH sostuvo que una democracia requiere medios independientes, periodistas libres y audiencias capaces de acceder, analizar y cuestionar la información que reciben, como elementos indispensables para una deliberación pública plural y participativa.








