Fallece Manuel Callejas, general guatemalteco acusado de genocidio contra el pueblo maya

Por Redacción AAMX
2 Min Read

El general retirado Manuel Antonio Callejas y Callejas, uno de los altos mandos del Ejército de Guatemala durante el conflicto armado interno, murió a los 90 años sin enfrentar los juicios pendientes por genocidio y crímenes contra la población indígena maya. La noticia de su fallecimiento fue confirmada por el Ministerio de Defensa, que informó que padecía párkinson y complicaciones renales.

Callejas fue jefe de la sección de inteligencia del Estado Mayor General, conocida como G-2, un organismo clave en la represión militar entre 1960 y 1996. Bajo su dirección se perpetraron torturas, asesinatos, desapariciones forzadas y masacres, según diversas organizaciones de derechos humanos.

A pesar de haber sido condenado en 2018 a 58 años de prisión por la desaparición del adolescente Marco Antonio Molina Theissen y la violación de su hermana, Callejas permanecía en libertad por orden judicial, bajo el argumento de problemas de salud. Su muerte ocurrió sin que se iniciaran los procesos judiciales que tenía pendientes por su papel en masacres ocurridas en la región maya ixil y en la zona militar de Cobán.

La Asociación para la Justicia y Reconciliación, junto con la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala, expresó su indignación por el hecho de que el exmilitar haya fallecido sin rendir cuentas en los tribunales por los crímenes más graves de los que se le acusaba.

En el caso de la región ixil, se le responsabilizaba por su presunta participación en actos de exterminio cometidos entre 1978 y 1982 en municipios como Nebaj, Cotzal y Chajul, donde más de 1,700 personas fueron asesinadas. También estaba vinculado al caso de la zona militar 21, donde se hallaron restos de más de 500 personas desaparecidas.

Las organizaciones que representan a las víctimas subrayaron que, aunque falleció sin enfrentar plenamente la justicia, lograron sentarlo en el banquillo de los acusados y evidenciar su responsabilidad en actos de violencia considerados como genocidio.

Comparte este artículo