El crecimiento acelerado de la Zona Metropolitana de Querétaro exige dejar atrás la planeación por municipios y avanzar hacia una estrategia regional que permita atender de manera integral los desafíos en desarrollo urbano, infraestructura hidráulica y movilidad, advirtió el presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Querétaro (CICQ), Pablo Talamantes Contreras.
El especialista señaló que la dinámica de crecimiento ya no permite analizar únicamente al municipio de Querétaro, sino que es indispensable considerar el comportamiento conjunto de Corregidora, El Marqués, Huimilpan y Colón, cuya expansión comienza a tener un impacto directo sobre la metrópoli.
Explicó que Colón se ha convertido en una pieza estratégica debido a su ubicación en la parte alta de la cuenca, donde el desarrollo urbano puede modificar el comportamiento de los escurrimientos pluviales y generar afectaciones en municipios situados aguas abajo, además de influir en la movilidad regional.
«Querétaro dejó de ser únicamente una ciudad y hoy debe entenderse como una metrópoli. Las decisiones que se toman en un municipio terminan afectando a los demás, especialmente en temas relacionados con el agua y el transporte», expuso.
Talamantes insistió en que las soluciones aisladas ya no son suficientes para enfrentar problemas que cada temporada de lluvias evidencian las limitaciones de la infraestructura hidráulica existente. Por ello, propuso establecer mecanismos permanentes de coordinación entre los municipios para diseñar proyectos con visión de largo plazo.
Afirmó que una gestión integral permitiría atacar las causas de los problemas y no únicamente sus consecuencias, ya que fenómenos como las inundaciones o los escurrimientos no respetan límites territoriales.
En materia hidráulica, explicó que el manejo de la cuenca debe contemplar diversas obras de ingeniería, más allá de la construcción de presas. Entre ellas mencionó terrazas de control, sistemas de drenaje en laderas y otras intervenciones que reduzcan la velocidad del agua y disminuyan el riesgo de deslaves e inundaciones.
También consideró necesario realizar una revisión técnica de los cerca de 600 bordos existentes en la entidad, muchos de ellos construidos originalmente como abrevaderos, para verificar sus condiciones estructurales y detectar posibles filtraciones o riesgos.
Como ejemplo, mencionó que ya se han identificado filtraciones en la presa El Salto, situación que, dijo, amerita un diagnóstico especializado para determinar si representa un peligro para la población.
Los retos relacionados con el agua, la movilidad y la gestión del riesgo hidrológico formarán parte de la agenda del XVIII Congreso Internacional de Ingeniería Civil, que se llevará a cabo del 26 al 29 de agosto en la capital queretana.
Por su parte, el secretario general de la Federación Mexicana de Colegios de Ingenieros Civiles (FEMCIC), Héctor Rosas Zariñana, informó que el encuentro reunirá especialistas para analizar temas como desarrollo territorial, ciudades verticales, transporte sostenible, innovación en la construcción, infraestructura, energía y sostenibilidad.








